sábado, 31 de mayo de 2014

Festival internacional Cochabamba...cuento contigo



Anoche comenzamos el IX FESTIVAL INTERNACIONAL DE NARRACIÓN ORAL ESCÉNICA “COCHABAMBA…CUENTO CONTIGO”, Con la gran NARRATÓN, que es un espectáculo especial donde se presentan todos los narradores que participan en el festival contando un cuento. Así, 21 narradores subimos al escenario de la Transportadora de Electricidad (TDE). La sala estaba llena y el público era maravilloso y muy participativo. Durante tres horas reímos, lloramos y nos maravillamos con cada uno de los cuentos.

Lleno total en la TDE.


Arrancamos la Narratón con los representantes bolivianos: Hecho cuento y La Boca.

Hecho Cuento
Es una escuela latinoamericana de narración oral escénica, donde la palabra es accesible, tanto por los cuentos como por la relativa sencillez para aprender a contarlos. Cuenta con un grupo de narradores dedicados a la palabra, con el compromiso con el arte y sobre todo a hacer que los cuentos cobren vida mientras los van construyendo.


La Boca
Surge el 2 de junio del 2012, con el objetivo de llevar cuentos a quienes quieren oírlos, Así, nos presentamos en pubs y cafés cada semana, con 37 espectáculos presentados hasta la fecha en estos espacios.










Luego de nuestras presentaciones que aportaron frecura y juventud a la Narratón, debido a ser los narradores más jóvenes del festival; entraron los capos narradores internacionales, con un nivel de narración espectacular y unos cuentos realmente hermosos.



Narracuentos (Córdoba, Argentina) 

Escuela artística sistematizada, con formato y estilo propio basado en la permanente CONSTRUCCIÓN COLECTIVA DEL CONOCIMIENTO.
¡Porque contando historias, se alimenta el alma, se exorcizan los miedos y se acaricia el corazón de los demás…!


María Teresa Gómez (Santiago, Chile)
Llega al mundo de los cuentos a través de un taller de narración oral del colectivo “Había una vez…truz”, gracias a su continua búsqueda de herramientas para su trabajo en desarrollo humano. Los cuentos se transformaron en el puente más directo y efectivo que conecta las emociones de una forma mágica y contundente. Así, los cuentos se transformaron también en su pasión.




Jorge Antonio García Pérez (Hidalgo, Méjico)
Es maestro, escritor y narrador oral, formador de docentes. Creador del concepto MATROLITERATURA, para bebés de 1 a 6 años. Cinco bibliotecas escolares llevan su nombre.







Toña Pineda (Caracas, Venezuela)
Narradora, educadora, payasa. Poco a poco descubrió que el mundo de los cuentos le permitía comunicarse de corazón a corazón con personas con sueños e todos los tamaños. Tiene 13 años viajando por Latinoamérica, acompañada de un cuatro lleno de cuentos y canciones.








Alejandra Oliver Gulle y Eduardo Segundo Chaves (Córdoba, Argentina)
Narradores orales, escritores y poetas. Directores de la escuela de cuentería Narracuentos.
ELLA: humorista, capacitadora y gestora cultural. Dirige el Festival y Congreso internacional CUENTO PALABRA.
 ÉL: dramaturgo, capacitador, intérprete de poesía. Creador del grupo de escritores, poetas, narradores y músicos “El andén de los juglares”.



A partir de hoy se tendrían las presentaciones escénicas de cada narrador. Si la Narratón fue así de buena, los espectáculos lo serán más aun. 

jueves, 29 de mayo de 2014

Cosa de madres



En Bolivia, el 27 de Mayo celebramos el Día de la Madre, en conmemoración a las denominadas “Heroínas de la Coronilla”, mujeres que se vieron en la necesidad de defender a sus hijos ante las tropas realistas españolas en 1812. Armadas con palos y lo que pudieron encontrar, escalaron la colina de San Sebastián (la Coronilla) con la consigna: “nuestro hogar es sagrado” y exhibiendo la imagen de la virgen de la Merced. Ellas pretendían bloquear el ingreso de las tropas españolas pero, ante la diferencia numérica, fueron masacradas y tres días después la ciudad estaba ocupada por los españoles.  

En 1927 se decretó que el 27 de Mayo se celebraría el Día de la Madre en memoria de estas mujeres valerosas.

Y es que esta es una caracteriza de toda madre; defender a sus hijos a toda costa. Y pensando justamente en lo especiales que son las madres y los superpoderes que poseen (como predecir el clima, tus caídas y saber cómo curar efectivamente un resfrío a plan de remedios caseros), presentamos un espectáculo especial para ellas: Cosa de madres.

Amigos de La Boca esperando el espectáculo.




Nuestra relación con nuestras madres va cambiando a través del tiempo. Cuando uno es pequeñito está siempre pegado a su mamita, cuando nos vamos haciendo adolescentes nos alejamos un poco de ellas y es que pasan de ser dulces con nosotros a ser insoportablemente protectoras. A cuántos de nosotros no nos ha pasado escuchar sus frases famosas: “Si me levanto no va a ser en vano”, “Te vas a caer”, “¡¿Estas son horas de llegar?!”, “¡¡¿Te mandas sólo o qué?!!”, “No sé para quien cocino”.

La verdad es que son especiales.


LA MADRE LOCA
Leyenda africana

Hace mucho, mucho tiempo, vivían en una aldea dos mujeres jóvenes que no habían tenido la suerte de tener ni hijos, ni hijas. Había un dicho según el cual "una mujer sin hijos era una fuente de desgracias para la aldea".

Un día, una señora vieja golpeó a su puerta para pedir comida. Las mujeres jóvenes la recibieron con mucha amabilidad y le dieron de comer y ropa para vestirse. Después de comer y extrañada por el silencio y la ausencia de voces infantiles, la anciana les pregunto: 

- ¿Dónde están vuestros hijos?
- Nosotras no tenemos hijos, ni hijas y por eso, para no causar desgracias a la aldea nos pasamos el día fuera del pueblo.

Entonces, les dice la señora:
- Yo tengo una medicina para tener hijos, pero después de haber dado a luz, la madre se vuelve loca.

Una de la mujeres le contestó que aunque enfermase ella sería feliz por haber dejado un niño o una niña en la tierra. En cambio, la segunda le dijo que no quería enloquecer por un hijo.

La señora vieja dio la medicina solo a la que se lo pidió.
Después, algunos años más tarde la señora vieja regresó al pueblo y se encontró a las dos mujeres jóvenes. La que no había tomado su medicina le dijo: "Tu nos dijiste que quien tomara la medicina se volvería loca, pero mi hermana la tomó, tuvo una hija y no enfermó"

Y la anciana le respondió: "Volverse loca no quiere decir que se convertiría en una persona que anduviera rasgándose las ropas o que pasara todo el día mirando a las nubes como si paseara por el aire; lo que yo quise decir es que una mujer que da a luz un niño o una niña estará obligada a gritar todo el tiempo, para a continuación no parar de reír, llorará por la criatura, le pegará, le amará… Eso es él ser madre y volverse loca.





Y es que ellas a través de los años siempre van a decirnos: Para siempre te amare, Para siempre te querré mientras en mí hay vida, siempre serás mí bebe. Y lo hermoso es que ellas siempre serán nuestras mamás.

lunes, 26 de mayo de 2014

Cuentos de feos





Las historias de amor generalmente están reservadas para la gente bonita: para princesas y príncipes, para mujeres hermosas y hombres galantes.¿y qué pasa con lo no tan agraciados? En las historias de Disney nos muestran que los feos son generalmente malos o que los malos son generalmente feos. Claro, existen héroes feos pero ¿son afortunados en el amor? Cuasimodo encuentra a su amada que no es tan hermosa y especial como la gitana Esmeralda, pero no está mal; y la Mole de los 4 fantásticos tiene una mujer hermosa que lo ama, pero que es fea, ya que sólo al ser fea puede ver la belleza interior de ese monstruo.

Pero la verdad es que el amor no es sólo de los hermosos privilegiados, es de todos.

La noche de los feos

Mario Benedetti
 

Ambos somos feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho años, cuando le hicieron la operación. Mi asquerosa marca junto a la boca viene de una quemadura feroz, ocurrida a comienzos de mi adolescencia.

Tampoco puede decirse que tengamos ojos tiernos, esa suerte de faros de justificación por los que a veces los horribles consiguen arrimarse a la belleza. No, de ningún modo. Tanto los de ella como los míos son ojos de resentimiento, que sólo reflejan la poca o ninguna resignación con que enfrentamos nuestro infortunio. Quizá eso nos haya unido. Tal vez unido no sea la palabra más apropiada. Me refiero al odio implacable que cada uno de nosotros siente por su propio rostro.

Nos conocimos a la entrada del cine, haciendo cola para ver en la pantalla a dos hermosos cualesquiera. Allí fue donde por primera vez nos examinamos sin simpatía pero con oscura solidaridad; allí fue donde registramos, ya desde la primera ojeada, nuestras respectivas soledades. En la cola todos estaban de a dos, pero además eran auténticas parejas: esposos, novios, amantes, abuelitos, vaya uno a saber. Todos -de la mano o del brazo- tenían a alguien. Sólo ella y yo teníamos las manos sueltas y crispadas.

Nos miramos las respectivas fealdades con detenimiento, con insolencia, sin curiosidad. Recorrí la hendidura de su pómulo con la garantía de desparpajo que me otorgaba mi mejilla encogida. Ella no se sonrojó. Me gustó que fuera dura, que devolviera mi inspección con una ojeada minuciosa a la zona lisa, brillante, sin barba, de mi vieja quemadura.

Por fin entramos. Nos sentamos en filas distintas, pero contiguas. Ella no podía mirarme, pero yo, aun en la penumbra, podía distinguir su nuca de pelos rubios, su oreja fresca bien formada. Era la oreja de su lado normal.

Durante una hora y cuarenta minutos admiramos las respectivas bellezas del rudo héroe y la suave heroína. Por lo menos yo he sido siempre capaz de admirar lo lindo. Mi animadversión la reservo para mi rostro y a veces para Dios. También para el rostro de otros feos, de otros espantajos. Quizá debería sentir piedad, pero no puedo. La verdad es que son algo así como espejos. A veces me pregunto qué suerte habría corrido el mito si Narciso hubiera tenido un pómulo hundido, o el ácido le hubiera quemado la mejilla, o le faltara media nariz, o tuviera una costura en la frente.

La esperé a la salida. Caminé unos metros junto a ella, y luego le hablé. Cuando se detuvo y me miró, tuve la impresión de que vacilaba. La invité a que charláramos un rato en un café o una confitería. De pronto aceptó.

La confitería estaba llena, pero en ese momento se desocupó una mesa. A medida que pasábamos entre la gente, quedaban a nuestras espaldas las señas, los gestos de asombro. Mis antenas están particularmente adiestradas para captar esa curiosidad enfermiza, ese inconsciente sadismo de los que tienen un rostro corriente, milagrosamente simétrico. Pero esta vez ni siquiera era necesaria mi adiestrada intuición, ya que mis oídos alcanzaban para registrar murmullos, tosecitas, falsas carrasperas. Un rostro horrible y aislado tiene evidentemente su interés; pero dos fealdades juntas constituyen en sí mismas un espectáculos mayor, poco menos que coordinado; algo que se debe mirar en compañía, junto a uno (o una) de esos bien parecidos con quienes merece compartirse el mundo.

Nos sentamos, pedimos dos helados, y ella tuvo coraje (eso también me gustó) para sacar del bolso su espejito y arreglarse el pelo. Su lindo pelo.

"¿Qué está pensando?", pregunté.

Ella guardó el espejo y sonrió. El pozo de la mejilla cambió de forma.

"Un lugar común", dijo. "Tal para cual".

Hablamos largamente. A la hora y media hubo que pedir dos cafés para justificar la prolongada permanencia. De pronto me di cuenta de que tanto ella como yo estábamos hablando con una franqueza tan hiriente que amenazaba traspasar la sinceridad y convertirse en un casi equivalente de la hipocresía. Decidí tirarme a fondo.

"Usted se siente excluida del mundo, ¿verdad?"

"Sí", dijo, todavía mirándome.

"Usted admira a los hermosos, a los normales. Usted quisiera tener un rostro tan equilibrado como esa muchachita que está a su derecha, a pesar de que usted es inteligente, y ella, a juzgar por su risa, irremisiblemente estúpida."

"Sí."

Por primera vez no pudo sostener mi mirada.

"Yo también quisiera eso. Pero hay una posibilidad, ¿sabe?, de que usted y yo lleguemos a algo."

"¿Algo cómo qué?"

"Como querernos, caramba. O simplemente congeniar. Llámele como quiera, pero hay una posibilidad."

Ella frunció el ceño. No quería concebir esperanzas.

"Prométame no tomarme como un chiflado."

"Prometo."
"La posibilidad es meternos en la noche. En la noche íntegra. En lo oscuro total. ¿Me entiende?"
"No."
"¡Tiene que entenderme! Lo oscuro total. Donde usted no me vea, donde yo no la vea. Su cuerpo es lindo, ¿no lo sabía?"

Se sonrojó, y la hendidura de la mejilla se volvió súbitamente escarlata.

"Vivo solo, en un apartamento, y queda cerca."

Levantó la cabeza y ahora sí me miró preguntándome, averiguando sobre mí, tratando desesperadamente de llegar a un diagnóstico.

"Vamos", dijo.


No sólo apagué la luz sino que además corrí la doble cortina. A mi lado ella respiraba. Y no era una respiración afanosa. No quiso que la ayudara a desvestirse.

Yo no veía nada, nada. Pero igual pude darme cuenta de que ahora estaba inmóvil, a la espera. Estiré cautelosamente una mano, hasta hallar su pecho. Mi tacto me transmitió una versión estimulante, poderosa. Así vi su vientre, su sexo. Sus manos también me vieron.

En ese instante comprendí que debía arrancarme (y arrancarla) de aquella mentira que yo mismo había fabricado. O intentado fabricar. Fue como un relámpago. No éramos eso. No éramos eso.

Tuve que recurrir a todas mis reservas de coraje, pero lo hice. Mi mano ascendió lentamente hasta su rostro, encontró el surco de horror, y empezó una lenta, convincente y convencida caricia. En realidad mis dedos (al principio un poco temblorosos, luego progresivamente serenos) pasaron muchas veces sobre sus lágrimas.

Entonces, cuando yo menos lo esperaba, su mano también llegó a mi cara, y pasó y repasó el costurón y el pellejo liso, esa isla sin barba de mi marca siniestra.

Lloramos hasta el alba. Desgraciados, felices. Luego me levanté y descorrí la cortina doble.

Siempre hay un roto para un descosido.


No importa si somos lindos o feos, lo importante es para quién somos hermosos, porque SIEMPRE HAY UN ROTO PARA UN DESCOSIDO .

sábado, 24 de mayo de 2014

Boleros y promesas



Bolero al corazón.

Me encantan los boleros, seguramente también a muchos de ustedes, es que el bolero es la manera natural que tiene de expresarse el incurable romántico, y es que cada bolero conlleva una promesa  de amor, algunas veces cumplida y otras seguramente sin cumplir.

He cantado boleros gran parte de mi vida frente a públicos numerosos pero muchas más en la intimidad solo para una mujer , en ese momento fue que nacieron las hiedras, los nosotros, los piensa en mí, los bésame bésame mucho  y a su lado fueron tantas las tardes que vi llover. Y no solo unas cuantas, muchas. La verdad es que nunca he sido un galán y sin ser que no lo he sido he tenido la dicha de tener a mi lado a la mujer que pudo con dios hablar, hasta que un día ella decidió marcharse y entonces pinte mis playas de amargura porque ya no estabas más a mi lado corazón y  en el alma solo tenía soledad. Pero el desamor se cura y cuando hizo falta y ella me dijo ven lo deje todo para estar a su lado y volvimos a caminar tomados de la mano, las estrellas celosas nos miraron pasar y fue ahí que le dije al reloj no marques las horas y fue ahí que le pedí a ella que no se fuera porque las noches sin ella eran muy frías, pero igual me abandono, desde entonces apague mil veces la luz de mi habitación para poder pensar en ella, porque con ella aprendí nuevas y mejores emociones y me engañe y me desengañe con su promesa de volver, pero ella nunca volvió y fue así que  me  enrede y  me desenrede en mis primeras incursiones románticas hace ya mucho tiempo cuando ni siquiera sabía lo que era estar enamorado de verdad.


Es por esto que hicimos este espectáculo especial. Los boleros siempre hablan de amor y el amor siempre está lleno de promesas. Promesas de fidelidad, de eternidad, de que todo siempre estará bien. Es por eso que las historias de amor siempre nos llenan el espíritu de fe, de esperanza, de una secreta alegría que emociona nuestro corazón.



martes, 13 de mayo de 2014

A pocas semanas del festival de narración oral



Estamos próximos al IX FESTIVAL INTERNACIONAL DE NARRACIÓN ORAL ESCÉNICA “COCHABAMBA…CUENTO CONTIGO”. Que será del 30 de mayo al 07 de junio 2014.

Taller para conquistar y conservar a tu pareja
En esta oportunidad, estaremos presentando dos espectáculos: Taller teórico para conquistar y conservar a tu pareja (adultos) y El vendedor de sueños (infantil). Ambos espectáculos cuentan con varias presentaciones en diferentes escenarios y ahora serán parte de este maravilloso festival cochabambino.   

Será una semana llena de historias, estilos diferentes y narradores excepcionales. Este año estarán presentes:

Argentina: Alejandra Oliver Gulle, Eduardo Segundo Chaves, Sol Argayo, Walter Domowicz, Andrea Lucca, Silvia Jackie Pilone
Chile: María Teresa Gómez
Colombia: Ruben Dario Hincapie Angélica Rivera 
España: Miguel Fo
México: Jorge Antonio García, PerezHilton.com
Venezuela: Toña Pineda 


Y representando a nuestra Bolivia: La Boca Grupo Narrativo y HECHO Cuento narración.

Esta es una gran actividad artística de la que pueden disfrutar grandes y chicos.

Ya les estaremos contando cómo va el festival y sus diferentes espectáculos. Y si pueden asistir, háganlo, no se arrepentirán nunca.


El vendedor de sueños

lunes, 12 de mayo de 2014

Los peores tips para conquistar


Decir a una mujer bonita “la verdad no sé que te ven si eres medio fea”, definitivamente no es una buena línea de conquista, o el “how you doing” de Joey Tribbiani no te aseguran una cita. Y es que la mayoría de los hombres y mujeres buscamos tips y consejitos para conquistar en las películas, redes sociales y en el Internet. Pero ¿cuántos de estos realmente funcionan?

Desde Hitch hasta Crepúsculo, nos muestran formas de conquista que se basan en el misterio, la indiferencia y el ser realmente atractivos (con este último punto ¿quién no conquista?). Pero nosotros, simples mortales ¿Qué podemos hacer?



Nos quedamos con esta interrogante una tarde mientras buscábamos tips de conquista. Encontrando de entre ellos LOS PEORES TIPS DE CONQUISTA de la historia:

  1. A las mujeres bonitas hay que ignorarlas, porque están acostumbradas a tener atención.
  2. Mejor salir con mujeres menores ya que puedes educarlas como quieras.
  3. “Las mujeres y los gatos vienen cuando no los llamas” (Carmen, la película)
  4. Las mujeres no saben lo que quieren.
  5. Los hombres sólo buscan mujeres bonitas.
  6. Para conquistar a un hombre hay que mostrar tus atributos físicos.
  7. Mostrarte interesante es más atractivo.

Y Así una lista larga de malos consejos y consejos mal usados.

Por esto hicimos un espectáculo de narración oral llamado LOS PEORES TIPS DE CONQUISTAR. Contando historias de amigos y amigos de amigos, así como cuentos creados por los narradores del grupo.

En Dalí.

El público se divirtió muchísimo con las anécdotas y los cuentos, porque tristemente a todos nos ha pasado alguna vez que metimos la pata al momento de conquistar a alguien. Sobre todo al momento del beso: calcular la distancia para iniciarlo, tener los ojos abiertos o cerrados, morder demasiado o muy fuerte o esos besos con mucha lengua y baba.


Todas las tragedias que pasamos cuando intentamos forzar la conquista en lugar de seguir simplemente con ese juego maravilloso de seducción, sonrisas, roces y miradas.